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Internet de las Cosas: políticas y sistemas de autodestrucción

abril 10, 2017

Internet de las Cosas: políticas y sistemas de autodestrucción

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Internet de las Cosas: nuevas políticas y sistemas de autodestrucción

Nos encontramos ante lo que muchos denominan la 4º Revolución Industrial, una nueva era en la que cada día hay más dispositivos que abren un nuevo mercado hacia «el Internet de las Cosas».

¿Qué incluye el Internet de las Cosas?

El IOT engloba cualquier objeto cotidiano que este conectado a Internet, incluyendo desde dispositivos «ponibles» (wearables) hasta automóviles o cualquier objeto que esté vinculado al hogar.

No es necesario decir que este es un campo importante, en pleno crecimiento y con muchas expectativas de futuro, lo que hace que muchas empresas tengan que replantearse el funcionamiento de sus productos. La conocida empresa Cisco prevé que para «el año 2019 va a haber más de 21 mil millones de objetos conectados a Internet». Huawei sube esta cifra, anticipando que para 2025 habrá 100 millones de conexiones al Internet de las Cosas. Para ello, muchas empresas están investigando cómo realizar nuevas conexiones que sean más baratas que el Wi-Fi o el Bluetooth; nos referimos a lo que se conoce como «Chirp Networks».

internet de las cosas grafico

Como podrás imaginar, este cambio conlleva una inversión de muchos millones de euros por lo que, si estás pensando en introducirte en este nuevo mercado (o ya estás en él), es necesario que tus productos cuenten con una serie de características y políticas diferenciadas.

Cuando compras un producto cotidiano, como puede ser una aspiradora o una nevera, das por hecho que va a funcionar correctamente mínimo hasta la fecha de garantía, y posiblemente unos años más. En este caso no tendríamos que preocuparnos de la implementación de políticas, ni en la seguridad de los usuarios.

Ahora imagina que tu empresa está creando una nueva nevera, que te avise cuando falte leche y huevos, que además se encargue de comprar estos productos por ti, te indique cuándo un producto está a punto de caducar, y para rematar te indique qué tienes que comer para mantener una dieta sana y equilibrada. La cosa cambiaría bastante, ¿no?

A partir de ahora tenemos que preocuparnos tanto del funcionamiento del software interno como del servicio de Wi-Fi o Bluetooth, en caso de que lo tuviera, además de crear una implementación de políticas de monitorización de neveras para controlar todas las neveras que hemos vendido y poder dar un soporte adecuado a nuestros clientes.

Ahora bien, ¿qué ocurriría si todos los dispositivos que nos rodean, como puede ser una nevera, un ibuprofeno, un libro o una lámpara estuvieran monitorizados? Surgiría una enorme lista de pros y contras, junto a innumerables preguntas por parte de los usuarios. Porque, de acuerdo, en teoría no existirían productos caducados, ni fuera de stock, pero también miles de empresas sabrían dónde se encuentra el dispositivo, a qué hora se consume e incluso con quién, llegando a supuestos futurísticos de Blade Runner o Ghost in the Shell.

Todo esto, sumado al desconocimiento popular, ha generado grandes dudas sobre la seguridad en el Internet de las cosas, lo cual supone una responsabilidad extra para todas las empresas, que deberán empezar a cubrir la seguridad y la privacidad de sus productos y usuarios.

¡Ataques de doble filo!

Un gran número de dispositivos con Internet de las Cosas han sufrido ataques de botnet. Nos referimos principalmente a los móviles hackeados desde redes Wi-Fi públicas o las cámaras de vídeo. Realmente, estos dispositivos no han sido diseñados para contar con estas garantías de seguridad, y resulta un arma de doble filo. No solo hackean los dispositivos, sino que usan los propios dispositivos (incluso involuntariamente) para realizar ataques.

Uno de los ataques más sonados que aparecieron en la prensa y que volvió a abrir el debate en seguridad fue el del malware MIRAI hacia OVH (una de las compañías de hosting más grandes del mundo). Para este ataque DDos, se usaron casi 145.000 dispositivos infectados en todo el mundo, la mayoría cámaras de grabación de vídeo y cámaras IP.

Autodestrucción

Como es obvio, cada distribuidor de dispositivos tiene que invertir en seguridad y conseguir que sus dispositivos no puedan verse involucrados en estos sucesos. De esta manera, a muchos fabricantes que crean dispositivos relacionados con el Internet de las cosas se les ocurrió lo que podemos llamar «botón de autodestrucción» (hasta la Estrella de la Muerte tiene el suyo propio).

En la vida real podemos encontrar casos parecidos en teléfonos móviles o tarjetas de crédito móviles, o en tarjetas de crédito; no es exactamente un botón de autodestrucción, pero te da la posibilidad de desactivar total o temporalmente tu tarjeta o tu teléfono móvil.

Entonces, ¿todos los productos relacionados con el Internet de las Cosas deberían tener un botón para acabar inmediatamente con la vida del producto?

Si esto ocurriera, podría suponer muchas denuncias y acciones legales por la posibilidad de que los productos fueran creados con defectos conocidos y preparados para fallar en un momento determinado. Además, podría ser peligroso para algunos dispositivos, por ejemplo aquellos relacionados con el sector médico, ya que podrían llegar a causar serios daños en los pacientes e incluso la muerte.

Soluciones

Como puedes imaginar, no existe una respuesta correcta ni fácil ante estos problemas. Siempre habrá alguien en contra de las decisiones que tomes; por este motivo, lo mejor es defender tu postura y confiar en tu criterio. Tanto si deciden que tu dispositivo deje de funcionar cuando se apague, o si consigues tener siempre un dispositivo de soporte durante la vida útil del mismo. Asegúrate de que tus políticas sean claras.

Lo óptimo sería que tu empresa explicara correctamente qué ocurrirá con los dispositivos cuando acaba el soporte y, en caso de que tenga un botón interno o externo que acabe con la vida del producto, que todo este claramente especificado.

El conocimiento es la clave

Cuando el usuario entiende el porqué de las cosas, siempre va a estar más satisfecho con el servicio o con el dispositivo. Aquí es donde entra en juego Pandora FMS. Disponer de un software de monitorización te va a facilitar mucho las cosas a la hora de rastrear estos dispositivos y mantener la relación entre ellos, para cuando sea necesario implementar las políticas necesarias que hayas decidido. ¿Nuestra recomendación? Anticiparse a los problemas y evitar que estos ocurran, conociendo en todo momento el estado de tus dispositivos. Para más información sobre la monitorización de IOT visita nuestra Monitorización de IOT con Pandora FMS en la web de Pandora FMS.


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