Comunidad

Lo que mola trabajar en Gran Vía, cómo de afortunados somos

enero 29, 2020

Lo que mola trabajar en Gran Vía, cómo de afortunados somos

¿Sabes cuál es nuestra opinión acerca de trabajar en Gran Vía?

Junto a la Puerta de Alcalá, la Cibeles y, no sé, ¿Doña Manolita?, la Gran Vía es el gran punto de referencia de Madrid. Y nosotros, Pandora FMS, tenemos la suerte de tener allí nuestras oficinas.

Toda loa a la Gran Vía es poca. Su centralidad, sus cafés para empezar el día, sus restaurantes para mediarlo y sus bares para acabarlo… El gran cartel de Cines Capitol, El Rey León a perpetuidad, decoración navideña a full, y esas amplias aceras -que por fin han construido- para pasear de una manera fluida mirando escaparates o buscando, entre la multitud, a algún famoso.

Nos encanta Gran Vía y señalamos en nuestras conversaciones, cada vez que podemos, que hemos conseguido trabajar allí. Sí, donde casi se despeñan del cartel de Schweppes en El Día de la Bestia o corretea Eduardo Noriega en Abre los ojos. Por ello, porque nos flipa, hemos decidido preguntarles a algunos de nuestros compañeros qué es lo mejor de trabajar en ella. Atentos a los resultados.

Alexander Rodríguez, International Account Manager, también conocido como “Mr. Sabrosura” en Pandora FMS:

“Lo mejor de trabajar en Gran Vía es notar, como quien se libera de un tapón de cera, que, al salir del curro, has desconectado por completo. Ante ti y el primer paso, que das atravesando la puerta, se encuentran cantidad de bares donde tomarse una cañita, espacio para pasear, cientos de tiendas para comprar… Tienes a mano todo lo que necesitas.

Es como una selva en flor que te mantiene en contacto con la sociedad a través de una muchedumbre y un bullicio que se mantienen siempre vivos”.

Dimas Pardo López, redactor, comunicador y experto en redes, también conocido como “El Poeta Bullanguero” en Pandora FMS.

“Sinceramente, a mí, lo que más me gusta es poder presumir que trabajo en Gran Vía. Llego al pueblo y a la mínima oportunidad, en la que se me cruza un vecino, un familiar o un desconocido amigo de mi padre, les digo que trabajo haciendo lo que me mola, en una multinacional de software, en la mismísima Gran Vía. Allí, con todos los capos empresariales y los carteles incendiados de los teatros. Ellos enseguida saben lo que significa trabajar allí. Un alto nivel. Luego enseguida preguntan por lo que significa la palabra `software´y les doy la aproximación más rebuscada que encuentro para que sigan flipando”.

Carlos Segundo Gutierrez, diseñador gráfico, también conocido como “The Master of Memes” en Pandora FMS.

“Trabajar en Gran Vía siempre será mejor que trabajar a las afueras. Además el centro, como si fuera una cuchilla justiciera, empata y nivela. Todos estamos igual de lejos o de cerca. Equilibra.

También te enteras de los horarios de las pelis de primera mano y estás en contacto con todos esos turistas que se echan fotos en la puerta del Don Jamón”.

Edu Corral, Técnico de Proyectos, también conocido como “La Navaja Suiza de Pandora FMS”, sí, en Pandora FMS.

“Queda muy glamouroso estar rodeado de tiendas chic, de grandes y fascinantes teatros a los que… nunca podrás llegar a entrar. ¡Esta calle es como el Broadway español! ¡Y Pandora FMS como el famoso Brill Building!

A veces, bajando las escaleras de la ofi, me siento como Norma Desmond en aquella película de Wilder, ¿cómo se llamaba? ¡Sunset Boulevard!

Es todo tan decadente y épico a la vez en esta maravillosa avenida… `Decadencia épica´ lo llamo yo. El leitmotiv del paisaje urbano madrileño”.

Alejandro Fraguas, Quality Assurance, también conocido como “Fragu-boy”, “Fragui” o “El Señor del Frag” en Pandora FMS.

“Yo creo que me quedo con las conexiones de transporte. Está todo tan accesible y cercano que me da la sensación de que puedo oir desde aquí a mi madre gritar `¡¡¡Alejaaaaaaandrrooooo, ya tienes preparado el bocata de tortilla!!!´.

Yo es que con el bocadillo de tortilla soy como el niño payés ese que amaba las `pilotes´ y que se hizo viral”.

Y hasta aquí las impresiones de algunos de nuestros más queridos trabajadores. Enamorados y orgullosos, cada uno por sus razones, de la fantástica oportunidad de trabajar en Gran Vía.

Ya, sé lo que estáis pensando: “¿No teníais oficinas en Salamanca y pequeñas sedes en Valencia, Plasencia y Cercedilla?” ¡Pues sí! Y les queremos mandar desde aquí un cariñoso abrazo. Es verdad que ellos no tienen la suerte de trabajar en Gran Vía, pero tienen otros beneficios y reportes que envidiamos. Algún día escribiremos sobre ello.


Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.