Comunidad

De los poetas sobrevivientes en el mundo de la tecnología

julio 24, 2020

De los poetas sobrevivientes en el mundo de la tecnología

This post is also available in : Inglés

Hay cabida para el arte en una empresa tecnológica como Pandora FMS

Stephen King, empleado en una lavandería industrial, Franz Kafka, experto en accidentes laborales, Bram Stoker, funcionario, Chuck Palahniuk, el del Club de La Lucha, autor de manuales de reparación de camiones… Sí, los grandes escritores han tenido otra vida antes de ser grandes escritores. Así que espero que, llegado el momento en que alguien sin imaginación repita este tipo de artículo, continúe la lista con “Vladimir Nabokov, cazador de mariposas, Dimas P.L., buena persona y articulista en un blog sobre la monitorización de software”.

Las pretensiones siempre son otras. Los escritores quieren triunfar desde el minuto uno de la toma de conciencia de su alma y de su hacer como escritor. Si fuera por ellos llevarían firmando libros en la Fnac desde aquel primer diario sin pretensiones firmado a los 12 años. Pero la vida normalmente juega su propia partida, de cartas, de canicas, o de Super Mario, y de repente tenemos al joven Abraham Stoker, en vez de coronando la literatura gótica, siendo enchufado por su padre en el Castillo de Dublín (sede del Gobierno en Irlanda) como administrativo.

Las cosas no pueden ser tan fáciles. El escritor necesita escollos, farallones taxativos, despeñaderos y bofetadas de realidad. Y esto, por algún milagro del alma humana, no lo hunde: lo nutre. Y no sé si Stoker se aburrió mucho, o si ya soñaba un mundo mejor con sus libros de por medio cuando repasaba el Excel de la época en su asiento cuadriculado en el Castillo de Dublín. Lo que sé es que algo aprendió y que todo acabó en buenos términos, al menos respecto a su literatura (él creo que murió arruinado y sumido en un estado tardío de sífilis).

Si el plan A es ser rico y respetado por tus textos, recibir el aplauso del público y la crítica, investirte con la mejor adaptación en Netflix y un merchandising trapero digno de Star Wars, el plan B, hasta que llegue la posibilidad demorada del A, debe ser encontrar un trabajo que te permita utilizar todas tus armas literarias de una manera palmaria o larvada. Porque la cualidad del escritor no es solo escribir, quizá la más tediosa de las tareas, es imaginar, seducir, elegir, replicar, percibir algo en la realidad y en la ficción y luego exprimirlo de una manera que nadie puede o sabe, vivir la vida de una forma literaria, digna de poesía y novela, y todo esto lo puedes hacer sin necesidad de escribir una sola palabra.

Por ello, si tienes aspiraciones literarias y todavía no te encuentras, como yo, en el tobogán del plan A, debes elegir un trabajo que te permita sacar estas cualidades a flote, que te deje esgrimirlas, afilarlas para que llegado el momento te comas las páginas tecleando o pintarrajeando. Es mi caso en Pandora FMS. Sé que hasta echando galipote a las tres de la tarde de un agosto en Sevilla se puede ser original, lírico o épico, pero, para mí, me es más fácil aquí. Rodeado tanto de letras como, escucha, de imposibilidades técnicas y anglicismos informáticos.

Es así, la aleación entre poder desarrollar mis dotes poéticoliterarias y la incapacidad para comprender el mundo de la tecnología y la informática en la que se sume Pandora FMS, ha hecho que pueda desarrollar todo mi potencial. Hablo de esa energía que se desperdiciaba cuando me guiaba por lo fácil y cómodo y que he tenido que bombear para escribir artículos de divulgación científica en sus cuentas y blogs y, también, que he necesitado para entender a sus técnicos y sus códigos indescifrables. Un mundo nuevo se ha abierto, del que puedo coger ya cosas, y con el que me careo, dentro de lo posible, como lo haría un buen escritor, con imaginación y lengua. Porque desde la nada se trabaja la literatura hasta erigir un mundo propio. Uno con almenas aladas y dicroicas y cúpulas como pompas de jabón. ¿Qué hace un poeta trabajando en una empresa tecnológica? Fácil, escribir poesía.


Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.